El tercer invitado del próximo miércoles será Leonardo Oyola.
Oyola es dueño de una admirable capacidad de mantener la oralidad en el relato escrito. Discípulo de Laiseca, a quien habitualmente nombra con el orientalista “maestro Lai”, parece tener lo necesario para ser el alumno que finalmente lo supere.
Mientras sus novelas Santería y Hacé que la noche venga se consiguen en cualquier librería porteña, todavía esperamos que se edite Chamamé, novela con la que conquistó España. Justamente Chamamé es el tatuaje que lleva en el pecho, una anécdota que tal vez lo pinte de cuerpo entero a este escritor que viene a revolucionarnos cada vez que damos vuelta la página:
Yo me hice tatuar el título [Chamamé] en el pecho al empezar [a escribirla]. Me decía, si todos los días me levanto y veo eso en el pecho, no quiero tener que explicar algún día: “No, iba a ser el título de una novela pero quedó en nada”. Fue jurarme que la terminaba.

Octubre 31, 2008 a las 12:23 am
Yo sólo leí Santería, y me bastó para quedar encantada con el escritor. Espero alguna vez acompañarlos y tener la posibilidad de escucharlo hablar, que me contaron es otro prodigio. Saludos.