Grandes diferencias

“Yo soy chavista”, dijo Jorge Asís y sorprendió al público reunido en la librería Eterna Cadencia durante la primera edición del ciclo “La cadencia del asunto”. Asís no se refería a sus simpatías políticas, sino a la duración de sus discursos. Responder la primera pregunta, por ejemplo, le había llevado más de veinte minutos. El escritor compartió mesa con el filósofo Tomás Abraham, que llegó tarde a la cita y se despachó luego con varias intervenciones polémicas: “Yo no soy tan diplomático como el embajador”, dijo en referencia a Asís, que tuvo esa jerarquía durante varios años. Cuando alguien le pidió su opinión sobre los intelectuales que integran el grupo Carta Abierta, el autor de Flores robadas en los jardines de Quilmes dijo que respetaba a muchos de ellos. Eso sí, aclaró: “Me parece que esas cartas están muy mal escritas”. Luego, Asís y Abraham debatieron sobre el contenido de sus páginas web. “Yo soy un monarca, un tirano. Por eso no permito comentarios en mi sitio”, dijo Asís. “Lo mío es la monarquía republicana: permito los comentarios, pero los modero”, se diferenció Abraham.

Gracias a ADN que nos mencionó en “Gritos y susurros” de la edición del sábado pasado.

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